GLAUBER ROCHA O EL CINE DE CONFRONTACIÓN

Guadi Calvo

Sólo cuando es confrontado con la violencia del oprimido, el colonizador comprende, a través del horror, la potencia de la cultura que explota: fue necesario un primer policía muerto para que los franceses percibieran a los argelinos.

Glauber Rocha

 

La corta y vertiginosa vida de Glauber Rocha es un paradigma del creador comprometido. Artífice del movimiento más atrayente de la cinematografía brasileña, que se conocerá como “Cinema Novo”, solo comparable en el continente con el grupo Ukamau encabezado por el genial realizador boliviano Jorge Sanjinés. Glauber Pedro de Andrade Rocha nació en Vitoria da Conquista, Bahía, el 14 de marzo de 1939. Muy joven se incorporó al grupo teatral de Fernando da Rocha Peres “Juglaresca”, un año después, en 1956, participará en el primer film realizado en Bahía, el cortometraje de Luiz Paulino dos Santos Un día na rampa. Desde entonces interpreta el cine no solo como una experiencia estética, sino como un factor de cambio; sus ensayos aparecerán a partir de 1957 en el diario O Momento y en las revistas Mapa, Ángulos y Sete Dias. Atento a la Nouvelle Vague y en especial Jean-Luc Godard, Glauber simplemente, como lo llamará todo Brasil, empieza su primera realización con el corto O Patio usando el material sobrante del film Redenço de Roberto Pieres. Se vincula enseguida con los críticos de Minas Gerais, que se agrupaban en torno a la Revista do Cinema y les plantea los fundamentos de “Cinema Novo”. No sólo no tuvo acogida, sino que fue expulsado del grupo, lo que lo llevó a probar suerte en Río de Janeiro, donde se vincula con Nelson Pereira dos Santos con quien empieza a trabajar. En 1959 concluye O Patio. Realiza otro corto llamado Cruz na praça el que, una vez terminado, Glauber declarará que ya no funciona y que su concepción estética no era la misma por lo cual nunca finalizará el film. Sigue escribiendo sobre cine en Jornal de Brasil y en el Diario da Noticias. Vuelve a trabajar junto a Luiz Paulino dos Santos como productor ejecutivo en A Grande Feira. A su primer largometraje llega casi de manera casual, nuevamente a las órdenes de Luiz Paulino, en el film Barraventa (1961); ya iniciado el rodaje debe reemplazar a Luiz Paulino. Glauber replanteará el guión y seguirá adelante. Con este film viaja a los festivales de Karlovy Vary (Checoslovaquia) donde va a ser galardonado con el premio a la mejor Ópera Prima y al de Setri Levanti (Italia). Barraventa: si bien no es todavía una obra personal, elaborará con el folklore y los cultos sincréticos una clara oposición al candomblé y los misticismos. La película denuncia la explotación de los pescadores de Bahía y su arraigado culto al candomblé y su devoción a la diosa Iemanjá que los sujeta a ese confinamiento social. Glauber reflexiona sobre «la lucidez, la conciencia crítica y la acción objetiva». En sus filmes implementará elementos tan heterogéneos como el montaje de Eisenstein, la literatura trashumante de “Cordel”, del nordeste de su país, la profundidad de Luchino Visconti, el ritmo de los westerns de Sergio Leone, el documental social, y elementos teatrales de Stanislavsky y Brecht, la complejidad coral de Villa-Lobos y las melodías populares. Usará el color local de su región, los materiales populares y las imposiciones del subdesarrollo a la manera de Güimaraes Rosa.

Deus e o Diablo na terra do sol (1964) llega al Festival de Cannes, y recibe el Gran Premio Latinoamericano en el Festival Internacional de Mar del Plata (Argentina). Este filme puede considerarse como el verdadero punto de partida de su teoría cinematográfica. Imágenes duras que muestran la realidad de su país. Elabora La estética del hambre, manifiesto que durante muchos tiempo será un sitio de anclaje para nuevos realizadores. En 1965 funda Mapa Filmes junto a Walter Lima Jr., Paulo César Saraceni y Raymondo Wanderley Reis, entre otros; con este último coproduce Menino de Engenho y realiza el corto Amazonas, Amazonas, su primer film en colores. Al año siguiente coproduce el filme de Carlos Diegues A grande cidade y dirige otro corto llamado Maranhao 66. Volverá al largometraje con La Tierra en Transe (1967). Prohibido de inmediato por considerarse irreverente con la iglesia, este film obtendrá el Premio Luis Buñuel y el de Fipresci, en Cannes; en el XX en Locarno (Suiza) le otorgan el Gran Premio y el Premio de la Crítica. Los cronistas cubanos la consideran la mejor realización del año, opinión coincidente con el Museo de la Imagen y el Sonido de Río, que le otorga el Golfinho de Ouro. Pero a pesar de todo este reconocimiento de los valores estéticos de sus filmes, no consigue una inserción en el mercado, ni tampoco una masiva afluencia del público, por eso vuelve a ajustar el rumbo y publica Cinema Novo e a la Aventura da Criacao, donde expresa la necesidad de una industria cinematográfica que permita el mantenimiento del compromiso ético y propone, entre otros puntos, salir del lenguaje hermético que los aleja del gran público. Con estos nuevos principios encara O Dragáo da maldade contra o Santo Guerreiro, debido al atraso que llevaba en el rodaje, lo recicla en un filme experimental de bajo costo, usando la formulas narrativas de las tradiciones populares retomando la historia de Antonio das Morte, el matador de cangaceiros de Deus e o Diablo..., con O Dragao... participa en el XXII Festival de Cannes y recibe el premio al mejor director compartido con el realizador checo Vijtech Jasmy, también le otorgan el premio Luis Buñuel, el de Fipresci y el de la Confederación Internacional de Cine de Arte y Ensayo. Después de Cáncer, en España filma Cabeças Cortadas (1970) y en Francia Der Leone have sept, cabeças que rodará en el Congo en veintidós días. Después de varios proyectos abortados en Chile, Cuba y Brasil debe exiliarse y junto a Marcos Medeiros inicia un ambicioso trabajo llamado Historia do Brasil que termina con financiación de la R.A.I. En 1971 presenta en la Universidad de Columbia de Nueva York un nuevo manifiesto titulado A estética do sonho. En los laboratorio G.T.C. de Francia se queman los negativos de O Dragao... y Terra en Transe, una extraña coincidencia, con el film de Jorge Sanjinés Los caminos de la Muerte, que se arruinan en un laboratorio alemán. Trabajará en Roma en el guión de Nasita degli Dei, proyecto que tampoco podrá realizar. De nuevo en Brasil después de cinco años de exilio filma el corto Di Calvacanti sobre los funerales del gran pintor, que se presentará en Cannes y recibirá el Premio Especial del Jurado. Mientras sigue ejerciendo el periodismo en Pasquim, Folha do Sao Paulo, Jornal do Brasil, Correiro Brasiliense y Emfin filma Idade da Terra (1980), a pedido de Embafilme rueda Jorjamando no cinema. Sus filmes, de fuerte atmósfera pagana, donde lo sagrado y lo profano se confunden con los cánticos, en el alcohol, y la danza carnavalesca, donde el cristianismo y lo afrobrasileño navegan juntos con una extraña sensualidad, dejaron marcados para siempre a los realizadores latinoamericanos. Glauber murió con la velocidad que vivió, en agosto de 1980. Sus filmes impregnados de tropicalismo barroco nunca riñeron con sus manifiestos de confrontación. Descubre y prescribe un modelo de producción artística caracterizado por la confluencia no sintética de tres factores: un elemento político, un elemento subjetivo y un elemento mítico. Plantea la relación entre arte y revolución pero a partir de un análisis más sutil de las relaciones entre lo político y lo mítico. Afirma, entre otras cosas, que el verdadero enemigo del arte revolucionario es la razón cartesiana y, por tanto, el objetivo del arte revolucionario será el de trascenderla hacia el espacio de lo onírico y sostiene que: «El arte revolucionario debe ser una magia capaz de hechizar al hombre hasta tal punto que éste ya no soporte vivir en esta realidad absurda».

 

©Guadi Calvo es un escritor y periodista argentino. Especialista en Cine Latinoamericano. Es asesor del Festival de Cine Latinoamericano de Buenos Aires. Colabora en diferentes medios escritos de América Latina y Europa. Miembro del Consejo Editorial de la Revista Archipiélago de México.